Flat-file CMS: entre las páginas estáticas y los gestores de contenidos

La elección entre una página web de contenido estático o la implementación de un gestor de contenidos es una decisión importante  a la hora de crear una página web. Este es un tema sobre el que ya reflexionamos en nuestra entrada:  Páginas estáticas y gestores de contenidos (CMS): una decisión importante. No obstante, generalmente los proyectos suelen ser más complejos como para simplificarlos entre esta simple dicotomía.

flat-file

Sin embargo, como se apuntó al final de la entrega previa, un buen profesional sabrá adecuar siempre los recursos disponibles a las necesidades del cliente y ofrecerle así alguna alternativa o solución mixta.

Entre estas opciones se pueden encontrar los Flat-file CMS, término que se podría traducir (de manera libre) como gestores de contenidos de archivos y carpetas. La principal diferencia con respecto a herramientas como WordPress, Drupal o Joomla,  es que estos últimos necesitan una base de datos, mientras que los gestores, como su propio nombre indica, almacenan la información en archivos, por lo que la estructura de los mismos se limita a un directorio con subcarpetas.

Pero no nos equivoquemos, carecer de base de datos no implica perder algunas de las características que hacen especialmente útiles a los gestores de contenidos. Estos “hermanos pequeños” siguen permitiendo a los usuarios actualizar los contenidos de manera accesible y sencilla. Algunos disponen de interfaces gráficas, editores web WYSIWYG (What You See Is What You Get, lo que ves es lo que obtienes) y para otros será necesario conocer algún tipo de markdown o lenguaje de marcas,  pero siempre mantendrán una curva de aprendizaje reducida que puede solventarse con una formación específica.

Por otra parte, también simplifican enormemente otro de los aspectos más preocupantes: la seguridad y la gestión de copias de seguridad.  No hay que olvidar que las bases de datos son, generalmente, el elemento más susceptible de ataques.

El uso exclusivo de archivos no solo facilita crear copias de respaldo sino también la respuesta del servidor. Al evitarse las consultas a las bases de datos la respuesta suele ser más ágil. También repercute en el almacenamiento o hosting, ya que permitirá buscar planes más económicos.

Aunque las prestaciones y funcionalidades de estos gestores dependen de los mismos y crecen a pasos agigantados, es cierto que pueden presentar algunas carencias. Por ejemplo, la falta de un sistema de gestión de usuarios o la necesidad de acudir a herramientas externas para conseguir algunas de las funcionalidades que presentan los gestores de contenido tradicionales.

Como ya hemos comentado en alguna ocasión anterior, esta es nuestra propia visión, que no deja de ser una aproximación simplificada y reducida a este tipo de gestores de contenidos sin bases de datos. Cada proyecto es distinto y tiene unas necesidades específicas. Por lo tanto, el asesoramiento de un profesional siempre será importante para barajar las diversas opciones a nuestro alcance y decidirnos por la que más nos convenga en cada caso. Siempre resulta positivo y enriquecedor conocer la existencia de nuevas alternativas o formas de trabajo.

Para despedirnos os sugerimos, como siempre, que si os ha gustado la entrada de hoy no dejéis de comentarla y compartirla. Y recordad que sólo por suscribiros al blog tendréis acceso al Curso de Marketing Online para PYMES y Autónomos de forma gratuita.

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